|
El turismo representa uno de los
ejes más novedosos y dinámicos de la economía regional. Comenzó a desarrollarse a
finales de la década de 1980, especialmente en San Carlos y La Fortuna, con un conjunto
actividades vinculadas de una u otra forma con la atracción principal, el Volcán Arenal.
Otras atracciones son el Lago Arenal, el Refugio de Vida Silvestre Caño Negro, las
cavernas de Venado, y los balnearios de aguas termales en Tabacón. Asimismo, la pesca
deportiva, el agroturismo, el turismo de salud y otras actividades de índole recreativa
están disponibles para el visitante en todas las épocas del año. El cantón de Sarapiquí muestra un
desarrollo vinculado especialmente al ecoturismo y el turismo científico. También ofrece
turismo de aventura, aprovechando los rápidos de los ríos que permiten actividades de
canoas, kayaks y botes inflables. En las márgenes más bajas del río Sarapiquí se ha
empezado a desarrollar los recorridos hacia el río San Juan, Barra del Colorado y
Tortuguero.
De acuerdo con los resultados de la
Encuesta Aérea de Extranjeros: Temporada Alta y Baja, 1997, después del
Valle Central, la zona de Arenal y San Carlos fue la más visitada por el turismo
extranjero, ya que más de un tercio de los turistas optaron por visitar la región. No
obstante, la zona tiene una estadía promedio de sólo 2.3 noches, una de las más bajas
en comparación con otras zonas turísticas del país.
A partir de los datos del ICT, la
estacionalidad entre temporada alta y baja no es muy marcada. Del total de turistas que
visitaron la zona en 1997, que fue cercano a los 290,000, un 57% se concentró en la
temporada alta. Sin embargo, por mercados de origen sí se aprecia comportamiento
estacional, dado que el 65% de los estadounidenses y el 77% de los canadienses visitan la
zona en temporada alta.
Oferta hotelera y de servicios
De acuerdo con los datos del
Instituto Costarricense de Turismo (ICT), la región cuenta con 26 hoteles con
declaratoria turística, para un total de 706 habitaciones, 61 cuartos más que en 1996,
como se muestra en el Cuadro 7.3.
Los datos anteriores no incluyen las
habitaciones sin declaratoria turística. Estas generalmente pertenecen a empresas
hoteleras pequeñas, que no han hecho la gestión correspondiente ante el ICT, o que no
cumplen ciertos requisitos exigidos por esa institución. En todo el país, la mayoría
(51.8%) de las habitaciones hoteleras carecen de declaratoria turística, según datos del
propio ICT. No se dispone del dato exacto para las zonas turísticas de las Llanuras del
Norte y Sarapíquí, que en conjunto corresponden a la Región Huetar Norte. Sin embargo,
ese dato se puede estimar en forma aproximada, proyectando para la región los que
corresponden a la Provincia de Alajuela (43.4% de habitaciones con declaratoria, 56.6% sin
declaratoria). De acuerdo con esa relación, en la Región Huetar Norte había en 1997 un
total de 1,698 habitaciones hoteleras, 737 con declaratoria turística y 961 sin
declaratoria. Estos datos podrían aumentar ligeramente en las temporadas de más alta
ocupación, cuando algunas familias de la zona alquilan habitaciones en sus casas a
turistas.
Impacto regional de la actividad
Transformación del paisaje,
surgimiento de nuevas opciones de empleo y nuevos ingresos, figuran entre los impactos
más significativos de la actividad turística. Conforme el boom turístico ha
ido creciendo, cada día más y más lugareños han dejado o complementado sus antiguas
actividades relacionadas con la agricultura y se han integrado a la nueva actividad. La
zona que más transformación ha sufrido es el área de influencia cercana al Volcán
Arenal, en términos económicos, sociales y culturales. Si se observa la región de La
Fortuna, y se compara con lo que era una década atrás, el cambio es espectacular. Basta
con ver la gran cantidad de comercios, servicios de hospedaje y de apoyo al turista, en
donde participan familias enteras. Esto ha implicado una importante reconversión de la
mano de obra de la región, en la medida que involucra una serie de habilidades y
destrezas que no son propias del agro, muchas veces desconocidas para el empresario
emergente.
Según datos del ICT, unos 290,000
turistas visitaron la región durante 1997, generando aproximadamente $72 millones, de los
cuales un 57% se generó en temporada alta, entre los meses de noviembre y abril (Cuadro 7.4).
|
|
 |
Existe una serie de limitaciones que afectan a la
actividad turística regional, entre las cuales destacan el mal estado de las carreteras,
problemas serios en señalización de vías y sitios de interés turístico,
infraestructura y servicios al turista y seguridad ciudadana. Estos problemas generales varían dependiendo
de la zona que se analice. Para el área de influencia del Volcán Arenal, que es la parte
que muestra mayor desarrollo, el problema se presenta en el balance entre la oferta y la
demanda de hospedaje y servicios turísticos. Los niveles de ocupación y las políticas
de precios aplicadas por algunos empresarios evidencian una saturación de la oferta de
habitaciones, agravada por la presión que ejercen las obligaciones con instituciones
bancarias.
En las otras subregiones como Upala,
Los Chiles y Sarapiquí, los problemas de infraestructura básica, como embarcaderos,
muelles, caminos e inversiones en facilidades de alojamiento, se presentan como limitantes
fundamentales para potenciar un crecimiento turístico.
Otros problemas comunes a toda la
región son: La falta planes reguladores en cuanto a la construcción de hoteles.
La necesidad incrementar la estadía promedio de los
turistas extranjeros, y el turismo local.
La baja capacidad de gestión, control y seguimiento,
principalmente por parte de los nuevos empresarios que han ingresado al negocio turístico
sin contar con adecuada experiencia.
La poca disponibilidad regional de personal capacitado
para el negocio turístico, lo que repercute en la calidad general del servicio
La necesidad de contar con mejores herramientas para
la comercialización de los productos.
La desarticulación del sector financiero con la
actividad turística, especialmente en el caso de los microempresarios.
Entre las organizaciones de
empresarios turísticos de la zona están la Asociación de Microempresarios Turísticos
de La Fortuna (AMITUFOR), la
Cámara de Turismo de la Zona Norte (CATUZON), la Cámara de Turismo de Sarapiquí
(CATUSA) y el Area de Conservación Arenal (ACA) |
|