Por medio de múltiples iniciativas e
investigaciones, el Programa Estado de la Nación ha procurado
fortalecer las prácticas democráticas en la vida
política costarricense, así como contribuir al
desarrollo de las capacidades ciudadanas para participar de
manera crítica e informada en el gobierno de su sociedad.
El Undécimo Informe Estado de la
Nación advirtió que en el 2006 las agrupaciones
políticas se enfrentarían a un proceso electoral
enmarcado en la más profunda desafección partidaria
de los últimos diez años y en una drástica
reducción de la confianza ciudadana. Ese ambiente de
apatía se hizo evidente durante las semanas previas a
las elecciones, cuando la baja en la participación ciudadana
y la debilidad de los partidos políticos afectaron la
gestión misma de los comicios. No se contó con
los miembros de mesa requeridos para ofrecer garantías
suficientes de transparencia; tampoco hubo la capacitación
necesaria para reducir al mínimo los errores.
Ante esa situación, el Programa Estado
de la Nación se unió a otros actores para hacer
un vehemente llamado a la ciudadanía costarricense e
instar a los votantes a incorporarse de manera voluntaria como
miembros de mesa y garantes de la pureza de las elecciones.
Como parte de esta iniciativa, los integrantes del equipo técnico
del Programa se pusieron a disposición de las autoridades
electorales, y en los casos en que fueron requeridos, participaron
como miembros de mesa y delegados electorales el 5 de febrero
de 2006.
También se preparó un documento
sintético sobre la situación nacional y se facilitó
este y otros materiales a los delegados y observadores internacionales
que participaron en las actividades del TSE.