En octubre del 2005, el Programa Estado de la
Nación, la Fundación Arias para la Paz y el Progreso
Humano y la Maestría en Economía de la Universidad
de Costa Rica, dieron a conocer los principales resultados del
Tercer Índice Latinoamericano de Transparencia Presupuestaria.
Se trata de un estudio que combina dos instrumentos metodológicos:
un cuestionario de expertos y una encuesta de opinión.
Esta última se aplica entre la población que participa
o tiene conocimiento del proceso presupuestal: diputados, funcionarios
públicos, investigadores, académicos y periodistas
especializados. Con base en la encuesta de opinión se
construye el índice.
Los países participantes en esta ocasión fueron:
Argentina, Colombia, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, México,
Nicaragua y Perú. Las calificaciones obtenidas en el
índice revelaron que la mayoría de estos países
tiene niveles insatisfactorios en materia de transparencia en
el gasto público. Solo la mitad de ellos alcanzó
una calificación por encima de 50 puntos. En este grupo
se encuentran Costa Rica -el único que logró un
nivel satisfactorio en 2005-, Colombia, México y Perú.
Un segundo bloque, conformado por Argentina y Guatemala, presenta
calificaciones que oscilan entre 46,8 y 43,4 puntos. Por último,
hay un tercer bloque en el que se agrupan los países
con más bajas calificaciones: Nicaragua y El Salvador,
con 38,5 y 32,3 puntos, respectivamente. La tendencia general
muestra que las calificaciones obtenidas por los participantes
en esta edición mejoraron en comparación con las
logradas en 2003. Los casos más sobresalientes en este
sentido son los de Costa Rica y Colombia, que incrementaron
su calificación en 11,2 y 13,8 puntos, respectivamente.
El objetivo de esta iniciativa es que las y
los ciudadanos comprendan mejor los procedimientos técnicos,
políticos y administrativos inherentes a la formulación,
aprobación, fiscalización y evaluación
de los presupuestos nacionales, y que además puedan evaluar
qué tanto se encuentran reflejados en los presupuestos
los problemas más serios que enfrentan en sus sociedades.
Actualmente se analiza la posibildad de realizar un cuarto índice.