| ESTADO DE LA REGION | ||
RESUMEN |
Sinopsis del Estado de la Región | |
| Notas | ||
| 1 Son diez las fronteras
terrestres, de acuerdo con las definiciones de los límites políticos contenidas en las
constituciones de los siete países centroamericanos. 2 Muchas ciudades capitales centroamericanas fueron reubicadas a raíz de desastres sufridos por terremotos y erupciones volcánicas; por ejemplo, Cartago, el Viejo León y la Antigua Guatemala. Los patrones de asentamiento de los pueblos centroamericanos, heredados desde tiempos de la colonia, promovieron una concentración de los asentamientos humanos en la vertiente pacífica de Centroamérica, área marcada por mayor vulcanismo e inestabilidad sísmica. Los fértiles suelos volcánicos ocupan casi un tercio de la región centroamericana, y han soportado más de quinientos años de agricultura comercial. 3 Una transición demográfica es un proceso mediante el cual las sociedades pasan de una situación caracterizada por altas tasas de mortalidad y fecundidad, a una situación de bajo crecimiento demográfico, con bajas tasas de mortalidad y fecundidad. Una transición demográfica es un fenómeno complejo, pues está relacionada con otras transformaciones, como la urbanización y el estado nutricional y de salud de la población, entre otras. 4 La tasa de mortalidad infantil se refiere al número anual de defunciones de niños menores de un año por cada mil nacidos vivos. Es la probabilidad de morir entre el nacimiento y el momento en que se cumple exactamente el primer año de edad. La esperanza de vida es el número de años que viviría un recién nacido si las pautas de mortalidad imperantes en el momento de su nacimiento siguieran siendo las mismas a lo largo de toda su vida (PNUD, 1998). 5 Aquí pobreza se entiende como aquella situación en la que el ingreso percibido por las familias es insuficiente para satisfacer las necesidades básicas materiales de sus miembros. La indigencia se da cuando el ingreso familiar no permite ni siquiera tener una alimentación adecuada. 6 Considerando la suma de las exportaciones hacia el mercado común de cinco países, ascendió a un total de 1,612 millones de pesos centroamericanos (CEPAL, 1997, en Aitkenhead, 1999). 7 En las demás regiones en el mundo, la solución política de este tipo de conflictos ha dependido de la intervención de fuerzas internacionales para separar las partes en conflicto, obligarlas a negociar y luego mantener la paz (peacekeeping), como en Irlanda del Norte, Líbano, Camboya y Africa Occidental. O bien, la solución política de las guerras civiles se ha realizado, o se procura realizar, mediante una negociación nacional, como en Colombia. La invasión de los Estados Unidos a Panamá en 1989 no falsifica esta afirmación. En Panamá no existía una guerra civil, menos una de larga data (mayor de una década), sino un conflicto internacional entre dos gobiernos, el panameño y el estadounidense. 8 Esquipulas II no resolvió per se estos conflictos, pero expresó la voluntad de los gobiernos centroamericanos de no insistir en la solución militar y apoyarse mutuamente en los esfuerzos de paz. Por ello, creó una nueva situación política en la región, que facilitó el arranque de las negociaciones nacionales de pacificación y el involucramiento de actores internacionales como facilitadores, sea en calidad de mediadores o garantes, pero no como parte de las negociaciones. En efecto, la Organización para las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), varios países europeos y, tardíamente, los Estados Unidos, jugaron papeles decisivos en las negociaciones nacionales para finalizar las guerras civiles en Guatemala, El Salvador y Nicaragua. La ONU y la OEA, en particular, fueron mediadores "con músculo", es decir, capaces de presionar a las partes para llegar a un acuerdo; luego, desempeñaron un papel de verificación del cumplimiento de los acuerdos. Pero, en todos los casos, fue claro que las negociaciones no fueron impuestas a las partes en conflicto los gobiernos y las guerrillas. 9 La justificación históricamente esgrimida para la integración centroamericana es que Centroamérica es una región. Sin embargo, es posible argumentar en favor de la integración con una tesis distinta: Centroamérica debe constituirse en una región. 10 Existen regiones no integradas como la conformada por los países del norte de Africa. Por otra parte, pueden identificarse procesos de integración en zonas en las que no existe, al menos durante el período inicial, una región. Este es el caso del Mercosur, el NAFTA y, más antiguamente, la Comunidad Andina. 11 Costa Rica es el país de la región que ocupa la mejor posición en cuanto a desarrollo humano: el lugar número 34 en el IDH de 1997. Sin embargo, su ingreso real per cápita (ajustado a PPA en dólares) es apenas el 19% del ingreso de los Estados Unidos, el país mejor calificado en este indicador. 12 El IDH compara de manera sintética y parcial la situación de los países, basado en indicadores sencillos, disponibles para la mayoría de los casos aunque con cifras un tanto rezagadas. Sin embargo, no existe otra herramienta tan difundida en materia de comparaciones internacionales. Precisamente para superar las limitaciones del IDH, se hace necesario complementarlo con análisis más profundos, y desde la realidad de cada país. Ello explica la importancia de los informes nacionales sobre desarrollo humano. 13 Para los casos de El Salvador, Guatemala y Honduras, en años recientes el PNUD ha calculado el IDH por departamentos. Para los dos últimos existe también información por municipios. En los otros países no se ha producido un Informe de Desarrollo Humano. En el caso de Costa Rica, en ausencia de un censo de población reciente que fundamente una desagregación subnacional del IDH, se optó por una metodología diferente, donde la valoración del desempeño nacional se hace por medio del seguimiento de un conjunto muy amplio de indicadores. El Informe de Desarrollo Humano de Belice contiene, en algunos casos, información desagregada, pero no una medición subnacional del IDH. 14 Es preciso señalar que los resultados no necesariamente son comparables a escala internacional, ya que por limitaciones en las estadísticas nacionales, el cálculo del IDH a nivel departamental ha sufrido modificaciones metodológicas. Sin embargo, la consistencia conceptual (un índice basado en datos sobre ingreso, educación, salud y longevidad) permanece. Internacionalmente el PNUD clasifica a los países, según el valor del IDH, en alto desarrollo humano (IDH>0.800), medio (0.800<IDH>0.500), y bajo (IDH<0.500). 15 Honduras, a pesar de la magnitud de la brecha entre los departamentos extremos (Islas de la Bahía y Lempira) tiene seis departamentos con mejor calificación que el promedio nacional, mientras que El Salvador tiene dos (San Salvador y La Libertad) y Guatemala tan solo uno (Guatemala). Para los casos de Honduras y El Salvador, hay departamentos que descienden a la posición de bajo desarrollo humano, y otros en los que, si bien permanece la calificación de desarrollo humano medio, el valor del índice mejora respecto al promedio nacional. En ambos casos, el mejor valor lo obtienen aquellos departamentos donde se encuentran las ciudades capitales, y los valores más bajos los presentan los departamentos fronterizos. En Guatemala los resultados son aún más contundentes al señalar las diferencias. El departamento de Guatemala obtiene un valor que lo ubica como de desarrollo humano alto, mientras que 17 departamentos se encuentran en la categoría de bajo desarrollo humano (IDH menor a 0.500). 16 Belice parece presentar un patrón similar de concentración de las oportunidades de desarrollo en su ciudad capital. De una manera similar a Honduras, Belice tiene una capital de la industria y el comercio, Ciudad de Belice, y otra donde está asentado su gobierno, Belmopan. Aproximadamente el 30% de la población vive en el distrito de Belice, el que concentra la mayor cantidad de personas con educación. Al comparar los resultados del indicador de mortalidad infantil por distrito con el promedio nacional (35 por cada mil nacidos vivos), no cabe duda de la existencia de inequidades espaciales. En el distrito de Toledo, la tasa asciende a 51 por cada mil nacidos vivos, lo que es 2.2 veces mayor que en el distrito de Belice. Como promedio nacional, Belice tiene un 25.3% de hogares pobres y sólo dos distritos con un porcentaje mayor (Toledo y Cayo). Sin embargo el distrito con menor porcentaje de hogares pobres, Stann Creek, acumula un 16.1%, mientras que Toledo, el más pobre, llegó al 47.6% en 1996. 17 Aunque en los acuerdos de paz en El Salvador y Guatemala se establecieron lineamientos para mejorar la distribución de la riqueza, incluyendo la tierra, son pocos los avances logrados y, en todo caso, sus principales efectos serán discernibles a mediano plazo. 18 Alrededor de un 50% de los ocupados urbanos de la región trabaja en el sector informal; son trabajadores por cuenta propia y asalariados en establecimientos con menos de cinco empleados (véase Capítulo 6). 19 Tasa de femineidad es la relación entre el número de mujeres y el número de hombres. 20 Estos rezagos no se refieren a diferencias en políticas y desempeño económico, pues estas siempre existirán en cualquier región, aún la más integrada. Fuertes rezagos en la homologación de políticas se refiere a las diferencias que obstaculizan de manera sustantiva los flujos económicos intrarregionales. 21 Durante los últimos años, todos los países de la región han mostrado, en promedio, tasas de crecimiento del PIB positivas, aunque no muy altas (inferiores al 5%), con fluctuaciones generadas por la coyuntura económica propia de cada país, condiciones climatológicas adversas y la situación económica internacional. La inflación promedio de los últimos años ha sido de dos dígitos, sin alcanzar niveles excesivos, pero con notables diferencias entre países. El Salvador y Honduras son los extremos de baja y alta inflación, respectivamente. Hay un importante problema de productividad, relacionado en buena medida con la baja dotación de capital humano y con el desempleo y el subempleo, que se traducen en PIB per cápita muy bajo (cercano a los US$ 1,000). Hay diferencias por países, pues los PIB per cápita de Costa Rica y Panamá son cerca de tres y cuatro veces superiores a los de Honduras y Nicaragua, respectivamente. 22 Estos acuerdos típicamente incluyen condiciones para una mayor apertura comercial, mediante reducción de aranceles, fomento de las exportaciones, atracción de inversión extranjera directa y reformas a los sistemas financieros y las instituciones del sector público. Dentro de los países existen divergencias sobre el sentido de las reformas, o bien sobre su extensión o profundidad y su gradualidad. En general, los grupos empresariales presionan por reformas más profundas y rápidas (shock), mientras que diferentes grupos sociales, trabajadores y otros se oponen a las reformas, o abogan por menor profundidad y mayor gradualidad. 23 Se ha producido una notable expansión en el número de entidades y los servicios que prestan. En los últimos años se han dado fusiones y adquisiciones de bancos, especialmente por grupos salvadoreños y nicaragüenses. 24 Una sociedad frágil es vulnerable. Ser frágil es ser quebradizo; es ser caduco y perecedero. Ser vulnerable es poder ser herido o lesionado, física o moralmente. Una sociedad vulnerable es menos capaz de absorber las consecuencias de los desastres naturales, provocados ya sea por fenómenos frecuentes y de menor magnitud, por uno solo de gran intensidad, o por una acumulación de fenómenos de intensidades variadas (Gutiérrez, et al, 1999). 25 Además, los nuevos gobiernos surgidos en la segunda mitad de la presente década han disminuido el interés en la integración regional y han enfatizado en acciones bilaterales con países extrarregionales. Un caso que muestra esta preferencia por estrategias nacionales fue el proceso de definición de las estrategias de reconstrucción ante el daño causado por el paso del huracán Mitch (véase Capítulo 9), previo a la segunda reunión del Grupo Consultivo para la reconstrucción y transformación de Centroamérica, en Estocolmo. Sin embargo, en el transcurso de la reunión emergió, con extraordinaria fuerza, la visión de líneas estratégicas para la integración y la posición franca y decidida de la comunidad internacional a favor de una estrategia regional presentada por la Secretaría General del SICA, donde los esfuerzos nacionales y regionales constituyan un todo armónico y coherente. |
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