| ESTADO DE LA REGION | ||
PROLOGO |
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| El Informe Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible | ||
El I Informe Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible ha sido preparado por los ejecutores del proyecto Informes de Desarrollo Humano para la Consolidación Democrática y la Paz en Centroamérica (Estado de la Región). Esta iniciativa fue auspiciada de manera conjunta por la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (DRALC-PNUD), y el Programa de Democratización y Derechos Humanos de la Unión Europea. El mandato del Estado de la Región El proyecto Estado de la Región dio inicio a finales de 1996, cuando la DRALC-PNUD y la Unión Europea decidieron financiar actividades para replicar la experiencia costarricense de preparación, publicación y difusión de un informe sobre desarrollo humano sostenible. Surgió, además, de la necesidad de dar seguimiento al desarrollo humano y la integración en Centroamérica. El Secretario General del Sistema de Integración Centroamericana expresó al PNUD, su interés en la elaboración de un informe sobre el estado de la región, en el cual se midiera el grado de preparación de los países y las sociedades para la integración regional, como el medio para alcanzar el desarrollo humano sostenible en Centroamérica. El proyecto recibió dos mandatos:
Elaborar el I Informe Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible. Al 30 de abril de 1999, cuatro países del istmo habían publicado sus respectivos informes nacionales, con el apoyo técnico, financiero y, en algunos países, metodológico del Estado de la Región (Recuadro 0.1). Para el proyecto, la preparación, publicación y difusión de estos informes es, a la vez, un proceso social y técnico, al servicio de los intereses, aspiraciones y expectativas de la ciudadanía. Su fin es contribuir a la defensa y promoción del desarrollo humano sostenible mediante información oportuna, veraz, completa y legítima sobre el desempeño de los países y la región, que fortalezca las oportunidades y capacidades de diálogo y negociación de las organizaciones de la sociedad civil y el Estado. En todos los casos, los informes procuran la construcción de un concepto propio de desarrollo humano y un sistema de medición y evaluación de su desempeño, que cuente con amplio respaldo institucional, legitimidad y participación social. |
DIRIGENTE ORGANIZACIÓN NO GUBERNAMENTAL DE MUJERES, NICARAGUA
"Hay duplicidad de instituciones, estudios y esfuerzos que deben unificarse para producir un informe con mayor eficiencia, pero no nos caben los egos en nuestras fronteras" EMPRESARIO, GUATEMALA |
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¿Por qué un informe regional? |
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Uno de los problemas más serios para la consolidación de Centroamérica como la región de paz, libertad, democracia y desarrollo visualizada por el Protocolo de Tegucigalpa y reafirmada por la Alianza para el Desarrollo Sostenible (ALIDES) es la escasez de sistemas de seguimiento del desempeño de los gobiernos y sociedades en la atención de los desafíos regionales. Ello afecta la calidad de las decisiones públicas, en especial las concernientes a la integración. Dificulta, además, el diálogo y la participación en asuntos de interés público, pues la falta de información alimenta prejuicios que sustituyen a la opinión informada. Finalmente, afectan la capacidad de la población para exigir sus derechos y demandar el cumplimiento de los deberes sociales y políticos. En una región cuyo legado autoritario plantea el reto de una mayor transparencia en la gestión del desarrollo, resulta necesario "abrir las cajas de los secretos". Una mayor transparencia y difusión de información relevante para el diseño de políticas de desarrollo contribuirá al establecimiento de una institucionalidad más sensible a las necesidades y urgencias de la población. Con la falta de transparencia pierden todos, y ganan, si es que ganan, muy pocos. Pierden los grupos sociales excluidos, cuyas necesidades no son atendidas, y los gobiernos, que carecen de instrumentos para medir su desempeño y compensar o modificar los impactos negativos, aún estando dispuestos. Fortalecer la transparencia ayuda a dotar a la población centroamericana de instrumentos útiles para tener una conciencia lúcida de su realidad y actuar en ella, en forma consecuente con sus posibilidades, oportunidades y aspiraciones. Así, un sistema de seguimiento debiera recorrer una agenda regional de prioridades, sobre la cual puedan apoyarse procesos de diálogo y concertación entre los diversos actores sociales y políticos de la región. El presente informe contribuye a ello, al establecer sistemas de medición y evaluación del desempeño en desarrollo humano sostenible. El Indice de Desarrollo Humano, publicado anualmente por el PNUD, constituye un avance en la precisión del desarrollo relativo de los países. Este índice puede y debe ser complementado con un conjunto de indicadores y análisis referidos a aspiraciones, expectativas e intereses que las sociedades del istmo privilegien, con los cuales se pueda evaluar el desempeño regional, en el marco de los escasos indicadores comparables internacionalmente. |
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Un informe sobre los desafíos regionales del desarrollo humano sostenible |
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El informe Estado de la Región deja constancia de los esfuerzos de los y las centroamericanas por crear una región más unida y con mayor capacidad para emprender la senda del desarrollo humano. Es un lugar de encuentro de la diversidad de actores de Centroamérica, una aproximación respetuosa a la pluralidad social, cultural y política, un retrato objetivo de la realidad regional, más allá de las fronteras nacionales y una herramienta al servicio de los gobiernos y sociedades del istmo. Este informe pone a disposición:
En síntesis, además de
promover la participación de la sociedad en la gestión del desarrollo, el informe es un
documento útil y de fácil acceso para conocer, dar seguimiento y fortalecer las acciones
y retos que plantea el desarrollo humano sostenible (Recuadro 0.2). |
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Un informe de la región y para la región |
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El informe se preparó desde la región y para la región, mediante una estrategia descentralizada de investigación y acompañamiento, con asiento en los países centroamericanos. En su preparación, que tomó veinte meses desde la instalación del equipo coordinador hasta la publicación, colaboraron cerca de ochenta investigadores, representativos de diversos enfoques y nacionalidades, y participaron casi trescientas personas en las diversas actividades de consulta. Por medio de esta participación, el informe regional plasma un balance creativo de diversos puntos de vista. Por tanto, no es un informe desde un país para la región, o una sumatoria de informes nacionales elaborados desde los países para los países, o un informe elaborado por un pequeño grupo de expertos con una única visión. En síntesis, se buscó combinar el rigor académico, la articulación de capacidades locales de investigación, legitimidad social y vigorosos mecanismos de consulta social. Una estrategia participativa de investigación La estrategia de investigación se basó en la premisa de que un estudio regional es más que la sumatoria de siete informes nacionales. Subyace al informe una noción distinta de región, entendida como un entramado de relaciones que enlaza sociedades, economías y sistemas políticos, por encima y por debajo de sus fronteras políticas, y no como una compilación comparativa de evoluciones nacionales. En otras palabras, el informe se propuso generar un valor agregado regional. Ese valor agregado regional fue abordado, en la práctica, por la combinación de cuatro medidas. Primero, el temario del informe fue construido regionalmente, mediante una consulta a 140 personalidades, y no definido a priori por un pequeño grupo de personas. La consulta tuvo como objetivo definir los desafíos regionales, es decir, asuntos cuya importancia y existencia trascienden las fronteras políticas y mentales del istmo. Segundo, la lectura de la información fue regional. Aunque la comparación entre países fue inevitable, no fue la única comparación ni necesariamente la más frecuente, pues, de acuerdo con los temas, se utilizó, entre otras, cuencas, zonas fronterizas, y relaciones entre grupos étnicos. Tercero, la identificación sistemática de esfuerzos de integración regional, o la ausencia de ellos, en cada uno de los desafíos tratados, permitió contrapuntear un enfoque puramente nacional. A ello contribuyó, además, una noción amplia de integración regional, que incorpora los esfuerzos de otros actores como los empresarios, las poblaciones y la sociedad civil, por lo que no se redujo el examen al quehacer institucional. Finalmente, se realizaron talleres de discusión de los hallazgos de investigación en cinco de los siete países del istmo, con el propósito de recoger reacciones y sugerencias para corregir los primeros borradores. El informe ha sido una primera experiencia, desarrollada con modestia y precaución. Se basó en capacidades regionales de investigación, en condiciones de escasez de información comparable y recursos limitados. Cada tema fue preparado por uno o más investigadores de reconocido prestigio en la región. Para la elaboración de varios de los capítulos se establecieron convenios interinstitucionales y se desarrollaron redes ad hoc de investigación. En total, se realizaron diecinueve estudios de base y ponencias especializadas, al amparo de acuerdos con cinco instituciones. En materia de investigación, los criterios orientadores fueron las siguientes:
Una consulta social permanente y relevante Durante la elaboración del informe, desde la definición del temario hasta la validación de los resultados de las investigaciones, la participación de la sociedad centroamericana fue clave para integrar sus percepciones y propuestas en el concepto, la metodología, el contenido y desarrollo del trabajo. Para ello se organizaron consultas, talleres y otros ejercicios de diálogo social, que incluyeron a representantes de instituciones de integración regional, organizaciones laborales, empresariales, grupos étnicos, organizaciones no gubernamentales, autoridades del sector público, organizaciones de base, políticos, académicos y otras personalidades. Así, en la preparación del informe se crearon varios y sucesivos mecanismos de consulta, cada uno de las cuales tenía una función propia. Al inicio, se creó una red con las contrapartes nacionales del proyecto regional en las sedes del PNUD en el istmo. Esta red permitió precisar el proyecto regional y la vinculación entre los informes nacionales y el informe Estado de la Región. Para la definición del temario se realizó un proceso de consulta con dos rondas, entre octubre de 1997 y enero de 1998. En la primera ronda se entrevistó a 140 personas de seis países, quienes formularon más de 2,300 sugerencias. Las entrevistas, y sus resultados, fueron enviados a todas ellas, algunas de las cuales hicieron sugerencias adicionales. En la segunda ronda, se realizó un taller en San José de Costa Rica, con las contrapartes del PNUD y veintiún representantes de instituciones regionales y organizaciones de la sociedad civil. El temario fue, finalmente, colocado en la página web del proyecto. En el segundo semestre de 1998, durante el proceso de investigación, se constituyó un consejo asesor compuesto por trece destacadas personalidades de la región. La función del consejo fue apoyar al equipo técnico responsable de coordinar la preparación del informe con sugerencias para mejorar la calidad, relevancia y sustento de las investigaciones. Asimismo, al consejo le fueron remitidos los borradores de los capítulos del informe. Finalmente, cerca de 110 personas participaron en cinco talleres de validación realizados en diversos países de la región, durante los meses de enero y marzo de 1999. Estas personas formularon críticas y sugerencias a los informes preliminares de los investigadores y contribuyeron a mejorar sus informes finales. |
"El informe debe decir si la región existe o no, y no partir de que existe" INVESTIGADOR Y ACADEMICO, COSTA RICA
"La perspectiva de integración debe estar presente en todos los temas del informe. Un gran error es que se describe la situación de cada país y luego se suma los países para arribar a lo regional. La región es más que la suma de los países" FUNCIONARIO PUBLICO, EL SALVADOR |
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Limitaciones del informe |
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El I Informe Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible es un esfuerzo muy consciente de sus limitaciones. Primero, lamentablemente, el tratamiento de la región, como unidad, es disparejo, pues en varios capítulos no se logró conseguir investigadores e información sobre Belice. Segundo, las investigaciones se basan en el procesamiento de fuentes secundarias, es decir, la compilación, verificación y contraste de estadísticas o estudios académicos y técnicos existentes; no fue posible, dadas las limitaciones de tiempo y recursos, apoyarse en investigación primaria. Tercero, no todos los temas pudieron ser investigados con igual profundidad, debido a la escasez o ausencia de información. Finalmente, los investigadores tuvieron relativamente poco tiempo para realizar su trabajo, a causa de las presiones de un calendario de por sí apretado. Por estas razones, se tuvo especial cuidado en consignar todas las fuentes de información que respaldan las apreciaciones del informe. Asimismo, cuando fue necesario, se realizaron extensas notas, con el fin de facilitar una adecuada interpretación de los datos. |
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Comentario final |
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El I Informe Estado de la Región inaugura un sistema de seguimiento sobre los desafíos regionales del desarrollo humano sostenible y los cursos de evolución de la integración regional. Se debe insistir en que no es una fotografía de la realidad, sino una documentación selectiva de procesos, para contribuir a la identificación de posibilidades de acción común. Quizá el sustrato del informe sea, como se señaló en el consejo asesor, que el futuro de la región, y de las modalidades de su integración, depende críticamente del respeto a la diversidad, empezando por el reconocimiento de las brechas sociales y la pluralidad social, económica, política y cultural del istmo. En este sentido, el informe no sólo reafirma la pluralidad regional, sino que es, además, un ejercicio centroamericano de pluralismo. Correspondió al equipo técnico del proyecto regional coordinar las estrategias de investigación y acompañamiento social en la preparación del informe. Fue, también, el responsable de editar el texto final. A pesar de toda la colaboración recibida que se reconoce de manera pormenorizada en la sección respectiva, los errores en este trabajo son de responsabilidad exclusiva del equipo coordinador del proyecto. Las apreciaciones contenidas en el informe no necesariamente reflejan los puntos de vista de las instituciones auspiciadoras. San José, 31 de mayo
de 1999 |
"El principal temor con respecto al informe es que no demuestre la realidad tan cruda como es, sino que lo haga mediatizada para no quedar mal, porque no les conviene presentar la información tan pura , y si se adapta a los gobiernos, nosotros ni siquiera nos sentiremos representados" DIRIGENTE GREMIAL, HONDRAS |
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Notas 1 El I Informe Estado de la Región procura constituirse en un foro de diálogo e intercambio entre diversos actores sociales y académicos. No sustituye ni confronta esfuerzos que otras entidades realizan, sino que procura articular esos esfuerzos, reunirlos hasta donde sea posible, para avanzar en la reflexión sobre el desarrollo humano sostenible en la región. Por ello, tan importantes son los resultados consignados en el documento, como el proceso seguido. |