El Estado de la Nación es un programa de investigación
y formación sobre desarrollo humano sostenible creado,
en 1994, con el propósito de dotar a la sociedad de instrumentos
de fácil acceso para conocer su evolución, desarrollar
instancias de rendición de cuentas, fortalecer mecanismos
de participación y negociación y contribuir a la
formación de consensos nacionales, tan necesarios en épocas
de profundas reformas.
Este esfuerzo se basa en la convicción
de que, para enfrentar los desafíos sociales, económicos
y ambientales, una democracia requiere ciudadanos informados,
con capacidad constructiva y con ilusión. Un ciudadano
con información es un ciudadano con poder democrático,
pero también con más responsabilidades hacia su
comunidad y su país.
El Informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano
Sostenible es una iniciativa independiente, promovida en
Costa Rica por las universidades estatales representadas en el
Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y la Defensoría de
los Habitantes, cuya misión es mejorar el acceso de la
ciudadanía a información amplia, oportuna y veraz
sobre los asuntos de interés público. No es un informe
gubernamental, tampoco es antigubernamental.
Desde su primera edición, el Informe
conserva una estructura básica similar, que se modifica
y enriquece año tras año, con el fin de identificar
y seguir tendencias importantes para el análisis del desempeño
nacional. Esa estructura contempla: un conjunto de capítulos
permanentes, referidos a las aspiraciones nacionales de desarrollo
humano sostenible en materias económicas, sociales, ambientales
y políticas; un compendio estadístico con más
de 248 variables, más los niveles de desagregación
según distintos criterios (sexo, zona, región, grupos
de edad, sectores productivos o institucionales, etc.), provenientes
de 32 fuentes oficiales de información.
A partir de su undécima edición
(2005) el Informe incorporó un apartado sobre
“Debates para el desarrollo” en el que se someten
a discusión temas relacionados con alternativas de política
pública para la promoción del desarrollo humano
bajo una perspectiva comparativa con otros países y propositiva.
Asimismo, esta sección incluye una serie de “miniforos”
-espacios de discusión entre especialistas- sobre temas
puntuales. Adicionalmente, se agregó un Apéndice
Metodológico en el que se explican los criterios utilizados
para el cálculo de los indicadores complejos sobre los
que se basan algunos de los más importantes análisis
del Informe, y se formulan comentarios sobre la cantidad y calidad
de las fuen¬tes de información disponibles para el
seguimiento del desarrollo humano. Este apéndice surge
como respuesta a la creciente complejidad técnica de los
temas que aborda esta publicación.
Características,
orientaciones y algunos resultados
La ejecución del ahora Programa Estado
de la Nación se basa en tres orientaciones: rigor académico,
legitimidad social y amplitud en la difusión.
Rigor académico. La
primera orientación del Programa se fundamenta en la articulación
de capacidades de investigación de las universidades públicas,
que ha permitido obtener información y análisis
pertinentes y de calidad sin crear estructuras complejas. Cada
año se sistematizan cerca de trescientas referencias bibliográficas
y se emprenden alrededor de treinta investigaciones. En total,
se han recibido aportes de más de quinientos especialistas
en los más diversos campos. Esta práctica ha generado
una corriente de investigación sobre el desarrollo humano
sostenible y nuevas políticas de investigación en
los ámbitos nacional y subnacional. Asimismo, se ha logrado
sistematizar datos de muy variadas fuentes, con incidencia real
en la formulación de indicadores, desde su identificación
hasta los métodos empleados, pasando por el abordaje de
temas anteriormente poco tratados. Además se ha preparado,
y publicado, a partir de las capacidades del Programa, dos informes
de alcance centroamericano y se ha promovido la creación
de mecanismos nacionales de seguimiento del desarrollo humano
en otros países de la región.
Legitimidad social. Para obtener
arraigo y legitimidad se han diseñado formas de operación
que son parte fundamental del proceso de elaboración del
Informe. Algunos de estos mecanismos son: identificación
participativa de los temas y aspectos por investigar; integración
de un Consejo Consultivo legítimo y activo, con personalidades
reconocidas por su trayectoria, sus contribuciones en asuntos
del desarrollo y sus nexos en muy variados sectores de la sociedad
o del gobierno; realización de talleres de consulta con
académicos y actores de la sociedad en al menos tres fases
de la preparación del Informe; contactos cotidianos con
actores sociales y políticos, y búsqueda de nuevos
mandatos de investigación; promoción del diálogo
social sobre políticas públicas.
Amplitud en la difusión.
La tercera orientación es lograr la máxima difusión
de los informes, de otras publicaciones y del Programa como tal.
Algunas características de esta estrategia son: énfasis
en la relación directa (presentaciones a grupos o sectores,
talleres, foros entre académicos, organizaciones sociales,
docentes y estudiantes, funcionarios públicos y comunicadores;
se tiene un módulo de capacitación orientado a la
sociedad civil y programas dirigidos a sectores sociales, a funcionarios
públicos en el marco del sistema del Servicio Civil, y
a hombres y mujeres privados de libertad); promoción de
publicaciones, artículos y reportajes en la prensa escrita,
la radio y la televisión; sitio en Internet, con un elevado
volumen de visitas tanto nacionales como del exterior; desarrollo
de acciones comunales, para llegar a muchos lugares del país;
desarrollo de actividades con el sistema educativo, que se ha
expresado en acciones como la realización de cursos de
actualización para docentes y asesores, la publicación
del libro Costa Rica contemporánea, raíces del estado
de la nación, para la educación secundaria y cursos
introductorios universitarios, el uso de las publicaciones en
los cursos sobre realidad nacional que imparten las universidades,
y elaboración de módulos didácticos para
la educación primaria y secundaria, así como para
las escuelas a las que asisten niños y niñas migrantes.