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COMUNICADO DE PRENSA

Diferencias en los niveles de inversión pública amenazan con ampliar brechas sociales entre los países de Centroamérica

Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador concentran el 80% de la población de Centroamérica, pero tienen los mayores retos en salud y educación.

La inversión pública en salud y educación por habitante es en promedio cuatro veces mayor en Costa Rica y Panamá que en el resto de países de la región.

12 de marzo, 2015. De mantenerse los niveles actuales de inversión pública por habitante en Centroamérica, las amplias brechas sociales entre sus países podrían profundizarse y limitar así el desarrollo de la región en su conjunto.

Esta es una de las amenazas que se evidencian en los resultados de la reciente publicación del Proyecto Estado de la Región, denominada “Estadísticas de Centroamérica 2014”, que analiza, a través de 180 indicadores, las tendencias recientes más relevantes del desarrollo humano sostenible del Istmo. El documento, en sus secciones de educación y salud, dos de los cerca de 30 ejes temáticos que incluye, señala una convergencia de factores que atentan en contra de la disminución de las brechas en las condiciones sociales entre los países de Centroamérica.

La salud y la educación son los pilares del bienestar social de los cerca de 45 millones de habitantes de la región. Sin embargo, los países con peores indicadores tanto en salud como en educación son además los que mantienen una menor inversión por persona en estos campos, y viceversa.

El documento señala las diferencias entre los países centroamericanos y de éstos respecto a otras regiones del mundo: promedio de América Latina y el Caribe (ALC), promedio de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y promedio mundial.

Respecto a la salud pública, en 2013 la tasa promedio de mortalidad infantil en Centroamérica fue de 17,8 por cada mil nacidos vivos, tasa similar al promedio de América Latina y el Caribe (16) y considerablemente menor al promedio mundial (34,9), pero casi tres veces mayor al promedio de los países de la OCDE (4,4). No obstante, a lo interno de la región existen importante brechas: las tasas mayores de Guatemala, Honduras y El Salvador, entre 20 y 27; contrastan con las de Panamá, Belice y Costa Rica, países con niveles inferiores, entre 8,5 y 14,8.

A pesar de lo anterior, en 2013 el promedio de inversión pública en salud por centroamericano fue de 195 dólares, aproximadamente la mitad que el promedio de América Latina y el Caribe con 392 dólares, cerca de la tercera parte del promedio a nivel mundial con 628 dólares, y considerablemente menor en los países de la OCDE (2.880 dólares). En el contexto centroamericano, destaca la inversión pública por persona de Costa Rica con 714 dólares y Panamá con 520 dólares. Ambos invierten en salud por encima del promedio de América Latina y el Caribe, y en el caso del primero, más que el promedio mundial. En contraste, en Honduras, Guatemala y Nicaragua se invierte apenas entre 80 y 100 dólares por habitante.

En educación los desafíos de la región están asociados a lograr una inserción temprana (en preescolar) y retener a los estudiantes en la educación secundaria, sobre todo en los tres últimos años. Sin embargo, los países del centro y norte (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua), los más grandes y con mayor proporción de población en edad de asistir, tienen las menores tasas de matrícula en los tres niveles (preescolar, primaria y secundaria), bastante menores a las de Panamá y sobre todo, de Costa Rica. Además, en el primer grupo de países la deserción es mayor, particularmente en Nicaragua.

Al igual que en salud, la posibilidad de mejorar la situación está determinada por los niveles de inversión social que hacen los países. Para el 2013, el promedio de inversión en educación por centroamericano fue de 250 dólares, nivel bajo si se considera que en América Latina y el Caribe ese indicador alcanza los 450 dólares y en la OCDE casi los 2.000 dólares. Además, y similar al caso de la salud pública, existen grandes brechas entre los niveles de inversión en educación pública por habitante a lo interno del Istmo. Costa Rica invierte 10 veces más que Nicaragua, (700 versus 70 dólares respectivamente). De los restantes países, tres (Honduras, El Salvador y Guatemala) invierten cerca de 100 dólares, mientras que Panamá y Belice ese indicador sube a poco más de 300 dólares.

“Coincide que los países más rezagados en los indicadores sociales son además los que tienen una menor inversión social pública, lo que tiende a fracturar la región, a limitar la competitividad y en general a frenar el desarrollo humano del Istmo” destacó Diego Fernández, encargado de estadística del Informe Estado de la Región.

A nivel regional la magnitud de esta problemática es mayor si consideramos que el 80% de la población en Centroamérica vive en los países del centro y norte. En ese sentido, deben ser prioritarios esfuerzos para ampliar los niveles de inversión y desarrollo social en Centroamérica, particularmente en los países más rezagados.

Para más información:

María Laura Brenes Mata, (506) 2519-5863, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Manuel Alfaro, (506) 2519-5858, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

  

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